4 de junio: Día Mundial de la Fertilidad

Aún me cuesta hablar de ello sin emocionarme. Es que hay veces que el deseo de ser madre no se cumple de inmediato, aunque así nos lo hayan contado desde que éramos pequeñas.

Hoy quiero escribir esto por si a alguien le puede resonar.

Para ti, que estás viviendo la infertilidad

Hoy te hablo con mi hija a mi lado, y aunque te aseguro que el tema de la infertilidad deja de doler, no se olvida. Si miro atrás, me sorprende la fuerza que podemos sacar cuando algo es deseado con el alma.

Te diría además que no intentes hacer entender todo lo que te está ocurriendo a quien no lo va a poder entender, que busques una red de apoyo (en las redes sociales existe un movimiento que es la #infertilpandy donde hay mujeres maravillosas que están viviendo lo mismo que tú), y también te diría que el límite de hasta donde quieres llegar lo marques tú.

Para ti, que tienes alguien a quien quieres mucho que está viviendo un proceso de infertilidad

Hay comentarios que se hacen con la mejor intención pero que pueden hacer daño.

Si algo aprendí en todo este proceso es que lo mejor que te pueden decir es «estoy a tu lado para lo que necesites», así de sencillo.

Si alguien a quien quieres está pasando por ello, te diría que no hay palabras mágicas pero que tu presencia y algo como esto pueden hacerle sentir algo mejor.

Además, escuchar puede ayudar a liberar y sanar a quien esté pasando por un proceso así.

Para ti, que en algún momento sabes que quieres ser madre pero todavía no es el momento.

Algo que me habría gustado que me dijeran a mis veintitantos es aquello que me contó la Dra. Juana Crespo  cuando ya me encontré con el «pastel». Voy a intentar reproducir sus palabras lo mejor posible, a mi me dejaron tremendamente impactada.

Me contó que hoy somos madres pasados los 30 pero nuestra fertilidad está biológicamente concebida para serlo a los 20. Como ella dice, » Las reglas del juego han cambiado y no podemos seguir haciendo lo mismo que hacíamos antes» y no por querer ser madres debemos renunciar a todo lo demás.

Su consejo fue que todas las mujeres que queramos ser madres en algún momento, a los 30 años deberíamos hacer un parón para saber cómo vamos a envejecer a nivel reproductivo. Que para ello debemos acudir a una clínica especializada en fertilidad para que puedan estudiar nuestro caso de manera individual. Hay muchos y diferentes factores que afectan a la fertilidad y no son para todas los mismos. Y pruebas tan sencillas como una analítica de hormonas o una ecografía darán muchísima información que te ayudaran a ser madre cuando decidas serlo.

Para ti, que cuentas contigo misma

Quería cerrar el blog de hoy recordándote que a lo largo de este proceso estarás acompañada de ti misma. No te descuides, pospongas, no te culpes… se trata del proceso de la vida y es algo tan maravilloso como indescifrable. Confía.

Un abrazo enorme,
Mireia

Mireia

¡Hola! Soy Mireia, fundadora de Nonotú y mamá de una niña. Desde esta ventana me gustaría compartir contigo mi manera de entender la maternidad desde un lugar más consciente, sostenible y slow donde contarte todo aquello que a mi me ha servido o inspirado en mi vida como mamá emprendedora. 
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